3 dic. 2010

AUDIOS / actualización

Estamos modificando el orden de la información y estética de este blog para poder incorporar más material. Es posible que a lo largo de los próximos meses encuentren los muebles movidos de lugar.

En principio compartimos estos audios que se tomaron en 2006.
Homero Carvalho / Las puertas
Benjamín Chávez / Poema número mil para una mujer que jamás leyó ninguno
Francisco Azuela / Aztecal VIII
Juan Carlos Ramiro Quiroga / Volador hecho con el asombro de los flamencos
Mónica Velásquez / Hija de Medea

27 nov. 2010

FESTIVAL POÉTICAS PLURALES / Perú

La presentación del Festival Poéticas Plurales condensa un concepto estrechamente ligado al proyecto de lectura / poesía.

"...Alta Tecnología Andina - ATA y la Fundación Telefónica presentan “Poéticas plurales: texto, sonido, imagen”, festival de poesía interdisciplinaria que reúne diversas expresiones contemporáneas de la experimentación poética: poesía sonora, polipoesía, poesía visual y fonética, videopoesía y acción poética. La curaduría está a cargo del investigador audiovisual peruano, Luis Alvarado".

El encuentro, que se inició el 9 de noviembre de este año, estará abierto hasta el 20 de febrero de 2011 en el Centro Fundación Telefónica (Lima).

8 nov. 2010

UN IDA Y VUELA CON GIOVANNA RIVERO / Laura R. Martínez

GIOVANNA RIVERO nació en 1972. Es escritora, comunicadora social y periodista graduada de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Sus cuentos han sido incluidos en: La otra mirada. Antología del cuento femenino boliviano (Alfaguara, 2000), Existencias Insurrectas (1997), The Fat Man From La Paz (Rosario Santos, 2000), Una revelación desde la escritura (Peter Lang, 2001), Voces de las dos orillas (Universidad de Playa Ancha, Chile, 2001) y El futuro no es nuestro (Eterna Cadencia, 2009), entre otros. Ha publicado los libros: Nombrando el eco (Marea Editores, 1994), Las bestias (Premio Municipal de Literatura de Santa Cruz, 1996), La dueña de nuestros sueños (Editorial Correveidile, 2002), Sentir lo oscuro (La Hoguera, 2002), Contraluna (La Mancha, 2005), Sangre dulce (La Mancha, 2006), Niñas y detectivas (Bartley Editores, 2009) y las novelas Las Camaleonas (La Mancha, 2001) y Tukzon, historias colaterales (La Mancha, 2008) recientemente publicado en España por Bartley Editores y reeditado por La Mancha con la original idea transformar un capítulo al estilo cómic.

Esta chica superpoderosa (¿en qué radica el poder de la mujer? "El poder está en la imaginación, siempre") que escribe desde su adolescencia va ganando para sí, pero también para la literatura boliviana, un notable espacio en las letras hispanoamericanas. Actualmente, reside en Estados Unidos, donde realizó -a través de la beca Fulbright- una Maestría en Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Florida. Este año ha sido invitada a los festivales FINN (Festival Iberoamericano de Nueva Narrativa, Argentina) y al Fet América (Festival Internacional de Novela Contemporánea en lengua castellana, España). Laura Raquel Martínez entrevistó a la escritora boliviana en exclusiva para Palabra Viva.







PALABRA VIVA.- ¿Cuáles fueron tus lecturas de adolescente? ¿Cómo accedías a esos textos?

GIOVANNA RIVERO.-
Mis primeras lecturas fueron totalmente accidentales, pues en casa no teníamos una biblioteca clásica y más bien la enorme voracidad que yo experimentaba debía saciarla con las lecturas de mi abuelo, otro lector de fantasías indiscriminadas. Así fue como leí la revista Playboy en portugués! Y también novelas pocket del género Western y por ahí se colaron cosas como "El llano en llamas" o "El último tango en París"... Como ves, un caos maravilloso. También leía historietas y revistas esotéricas.

P. V.- ¿Dónde publicaste tus primeros textos y en qué circunstancias?

G. R.-
Publiqué los primeros textos en revistas locales, Santa Cruz comenzaba a despertar a su fase cosmopolita y había un pequeño boom de revistas y suplementos culturales. Ese fue un buen ejercicio para darme cuenta de la distancia pública que existe entre la intimidad de la creación y la decisión de mostrarse ante un lector.

P. V.- Tus primeros libros fueron catalogados como literatura erótica e incluso recuerdo haber escuchado feminista, ¿hasta qué punto es importante para vos plantear problemáticas de género en tu narrativa?

G. R.-
Es un mandato interior, una trama natural. Hay mujeres en el mundo y las mujeres nunca han tenido las cosas fáciles, entre sus deseos y la realidad hay mil fricciones y esa es la base de, por ejemplo, cualquier thriller. En mi caso, lo artificial sería desoír ese deseo de narrar qué es ser mujer en el Siglo XXI, una pregunta tan válida como "en qué consiste ser humano ahora?".

P. V.-¿Desde qué punto de vista se podría decir que te interesa abordar la sexualidad: placer, deseo, amor, excitación? ¿Por qué?

G. R.-
Porque son pulsiones, fuerzas, vectores en contra del paso del tiempo. Eso, un modo de afrontar la angustia del tiempo que tiende a ser cada vez más acuático, líquido. Ante un tiempo "twitter", la posibilidad de la carne es una resistencia.

P. V.- Noto ciertos elementos bizarros y sucios recurrentes en tus textos, ¿de dónde crees que proviene tus vientitos fétidos?

G. R.-
Mis primeras lecturas, las iniciáticas, fueron muy bizarras y eso deja su impronta, su hermoso daño. Pero además, me gusta lo imperfecto, el gesto humano.

P. V.- Uno de tus últimos libros, "Tukzon" surgió en Estados Unidos, donde vivís actualmente, ¿qué espacios o estéticas consideras que le ofreció ese país a tu literatura?

G. R.-
Conozco una pequeña parte de Estados Unidos, justo la que los hermanos Cohen utilizan para pintar las patologías de una sociedad entre el puritanismo y la absoluta desinhibición.  Los pueblos son paisajes anchos, con árboles y ríos, hermosos, y tras esa belleza hay dolor. Eso me impactó.

P. V.- ¿Pensaste en escribir, o de hecho escribís, en inglés?

G. R.-
No. Tengo el español para escribir.

P. V.- "Todos somos extraños" fue una frase que utilizaste hablando de la trama de "Tukzon", ¿cómo se convive con un extraño? 

G. R.-
Extrañarse es un ejercicio que deberíamos hacer todos los seres humanos porque ese eventual vaciamiento de uno mismo, el preguntarse "¿y cómo sería si yo fuese otro?", permite la comprensión. Al final, eso es lo que busca la literatura, comprender.

P. V.- Dentro de "Tukzon", Other voices me pareció un capítulo impactante por la manera en la que está narrado y por la cantidad de matices temáticos condensados, ¿cómo fue el proceso de escritura?

G. R.-
Escuché el testimonio de un amigo que el día de las torres no había podido regresar a su casa porque era imposible atravesar las calles. A él le parecía que tras la humareda y el polvo todavía podía ver el fantasma de las torres. Era su mente que se negaba a aceptar lo que ocurría. Esa percepción fantasmática me llegó a fondo y se convirtió en Other Voices.

P. V.-¿Cómo sentís que es tu vínculo literario y cotidiano con la poética?

G. R.-
Intenso. No escribo la poesía, pero la leo, me alimenta, me salva. Es como orar.

P. V.- En relación a la cantidad de potenciales imágenes cinematográficas de tus relatos, ¿sentís afinidad con lenguajes diferentes al literario? ¿cuáles?

G. R.-
Sí, inicialmente con el cómic porque de ese género aprendí la importancia de la secuencia y el manejo de ritmos en una extensión dada, y luego del cine, por el enfoque. El cine es enfoque, fotografía, y la literatura se enfrenta a ese enorme desafío.

P. V.- En varias ocasiones hablas de la narrativa boliviana de frontera casi como un género. ¿Cómo definirías ese tipo de producción? ¿Qué características tiene? ¿Quién/es la produce/n?

G. R.-
Es que Bolivia es tan diversa y contradictoria que tenemos un montón de fronteras, las cuales sin embargo no hemos sabido capitalizar lo suficiente en la literatura. No sólo por los registros del habla, sino también por las formas de imaginar tan distintas y a veces confrontadas estamos ante una fuente de producción literaria que podría revolucionar Latinoamérica. Mientras la literatura andina mantiene un nivel sobrenatural, casi místico en sus producciones, la literatura oriental muestra una Bolivia posmoderna bastante esquizofrénica. Y todo es válido.

P. V.- ¿Crees que con tu generación la narrativa boliviana ha logrado ingresar en el mercado internacional de la literatura? ¿Qué cosas determinaron / pueden determinar ese proceso?

G. R.-
Estamos en ello. Estamos intentándolo. Yo creo que es importante no ser individualistas a la hora de exportar literatura. Un solo nombre no va a cambiar el estado de cosas. Es importante aprender de los argentinos, por ejemplo, a recomendarse unos a otros sin pudores, a formar tradición, a abrir un paraguas cultural que ampare a muchos. Los editores buscan autores, es cierto, pero un autor es más sólido si lo referencia toda una comunidad cultural.

P. V.- ¿Quiénes conforman el panorama de la narrativa boliviana hoy?

G. R.-
Todos. Me resisto a hablar únicamente en el lenguaje del mercado. ¿Quiénes lo conforman? Todos los que en Bolivia están escribiendo de manera comprometida y apasionada.

P. V.- ¿Cuál es tu apreciación sobre el ámbito editorial boliviano, sobre el vínculo de los autores con las editoriales y con el mercado internacional?

G. R.-
Lo que dije. Que Bolivia en principio no interesa porque sus guerrillas internas no le han permitido mostrar hacia afuera lo contradictoriamente literaria que es. Hay que vendernos como lugar, como tradición para que la cosa sea sostenible. Un editor dice "una escritora boliviana", pero él mismo no está seguro de lo que eso significa. Y si bien los discursos literarios proclaman que la patria de  un escritor es el idioma, la imaginación y, por último, Internet, yo creo que no hay que confundir chauvinismos y en contraparte posnacionalismos con la necesidad de que el gentilicio no sea un lugar vacío, desconocido.

P. V.- Mónica Velásquez en su "Panorama y entretejido de la poesía boliviana actual" explica que la poesía ha tenido una continuidad amable entre las generaciones, ¿cómo lo sentís en la narrativa?

G. R.-
No sucede igual. La narrativa se ha movido con saltos mortales y piruetas arriesgadas, por lo menos en la región oriental, que es donde a fines de los años noventa comenzó a gestarse una vocación de modernidad necesaria como punto de inflexión. Es que hablamos de más de una dinámica literaria en Bolivia. Una cosa era La Paz y otra Santa Cruz, por ejemplo.

P. V.- Y en su relación con el canon internacional, ¿crees que la narrativa boliviana fue más o menos permeable que otros géneros?

G. R.-
Midiendo a escala, sí. Lo que pasa es que antes de Internet el acceso a lecturas contemporáneas era demasiado azaroso. Hemos tenido que cubrir algunos atrasos a la velocidad de la luz.

P. V.- ¿Considerás que en Bolivia (como en otros países) la narrativa tuvo y/o tiene mayor arraigo en el lector que la poesía?

G. R.-
Claro. Es parte de la genética imperfecta del ser humano. La poesía usa menos palabras y eso puede confundir; sus estrategias y retóricas se mueven en altos niveles. Leer poesía es un trabajo más arduo que leer un cuento.

P. V.- Hace unos meses estuviste en Argentina, como invitada al Festival Iberoamericano de Nueva Narrativa, ¿resultó una experiencia positiva?

G. R.-
Argentina es un lugar intenso. Yo tenía que haber ido antes y ahora necesito volver. Acordate que mis primeras lecturas fueron de editorial Columba, o sea que ahí hay un vínculo afectivo muy fuerte. Pero en términos del "business literario", el viaje me permitió conocer gente interesante, gente que admiro y también me permitió mostrar un poco lo que yo hago, salir del involuntario autismo.  Además, ir hasta el fin del mundo para escribir es muy coherente con mis propias apuestas artísticas.

P. V.- A partir del encuentro, ¿cambió tu mirada sobre el campo literario iberoamericano?

G. R.-
Antes estuve en otros encuentros iberoamericanos y ahora mismo estoy volviendo del Fét a América, en Barcelona. Los encuentros sirven para muchas cosas: para hacer amistades literarias, para que te regalen libros, para pensar mejor en lo que uno está mismo produciendo, para enajenarse y para desmitificar algunos éxitos. Ojalá de los encuentros salieran manifiestos, pero es que somos demasiado sumisos con el mercado. De todos modos, en los encuentros siempre se siembra una semilla cuyos frutos no son inmediatos. Yo disfruto muchísimo del posencuentro, cuando comienzo a vislumbrar esa gestación, el modo en que lo que no era materia o idea comienza a derivar en otra realidad. La amistad literaria es el fruto más rico, porque eso puede modificar estéticas.

P. V.- ¿Qué expectativas hay sobre las generaciones de narradores nacidos después de los 70s.? ¿Se debatió al respecto en el encuentro?

G. R.-
No, en Ushuaia no fue un tema agendado, y en Barcelona lo hablamos un poco: una relación menos oposicional con los del Boom, cierta empatía por el pop, fragmentarismo, hiperrealidad, pero también el impacto de haber sido jóvenes que sólo tenían la tele a ser adultos jóvenes con un acceso casi ilimitado a lo virtual. Este shock lo tenemos que procesar dentro de la literatura.

P. V.- Quizá por fatal inspiración te pregunto... ¿hoy a quiénes lees? ¿cómo accedes a esos textos?

G. R.-
Leo de todo: ensayos Siglo XXI, literatura súper contemporánea, gringos, españoles, latinoamericanos. Es una voracidad un poco caótica que me cuesta plata, pero regulo eso gracias también a que actualmente cuento la biblioteca de la Universidad de Florida, que es una de las más completas en ficción latinoamericana en los Estados Unidos.

P. V.- Quisieras agregar alguna anécdota del Festival Iberoamericano o alguna otra cosa.

G. R.-
Viajé con Irene, mi hija, a Ushuaia, y poder integrarla a una actividad literaria me permitió consolarla por las heridas que involuntariamente los familiares del escritor o escritora se llevan sin comerla ni beberla, pues el oficio literario es muy demandante y uno no siempre sabe poner límites a la antropofagia de la ficción.


Publicado en Palabra viva

22 oct. 2010

DE LA ANSIEDAD SERENA Y LAS ILUMINADAS AGUAS / Xavier Jordán


Gabriel Chávez me advirtió que este su nuevo retoño era un "hijo de los late thirties y de una ansiosa serenidad". Por supuesto que no le creí lo de la serenidad, faltaba más. ¿Cómo iba él a sumergirse en el territorio de la serenidad por más ansiosa que ésta se nos apetezca? Finalmente, a nuestros tardíos treinta, no existe mayor serenidad que nuestras ansiedades. Así que comencé a leer, con la serena ansiedad del caso, El agua iluminada y descubrí que no me había equivocado. Chávez era el mismo se que supo conocer en nuestros "early twenties". Sólo que más sereno y también ansioso.

Este poemario me llego como reminiscencias de lo desposeído. Grandes patios y grandes ollas de alimento. Cines viejos, mares calmos de tanto olvido. Abuelos y padres y madres y hermanos no nacidos. Una fugaz aparición de Thomas Mann, una carrera de Steve McQueen y una copa profunda de Dickens. El superlatvo ciego de Babilonia en todo lo descrito. La imposibilidad del Evangelio, el I Ching, las tercas tardes y las vastas lunas que no vivimos. Viejos tópicos con serenos pasos, sin atroces inocencias, sin exasperados ayes, sin más destino ni mañana que el hoy día. Y todavía sonrío cuando recueerdo la página en que leí su cita al "ahora que es entonces" y vino a mí, como soldado, un Terán, un Froment y un Burt Lancaster.

Poco reino es la nostalgia para definir el camino que trazan estas iluminadas aguas. Chávez juega a las escondidas entre el ligero aire de saudades que provocan sus pasados y su minucioso oficio de artesano de palabras.

Allí están su Richard Burton, su Liz Taylor y su San Lucas, arrimados seres a las aguas de una poesía clara y fresca, precisa a momentos, como navaja de hielo y, otras veces, enigmática y sorda a las bellaquerías de los barroquismos latinos.

"Quiere beber del agua / que lava la ceniza / de los ojos del mundo" dice Chávez en el primer verso de Bartimeo sueña y, en efecto, Bartimeo compone el mundo onírico de estas aguas que a veces son quietud y otras enrevesadas olas. Siempre ante la serenidad ansiosa de sus ayeres, cada imagen de este libro refleja al Narciso que contempla su figura, en las iluminadas aguas del placer de la poesía. Chávez dixit:

Una rendija

Y tomando barro de la acequia
el niño formó cinco pajarillos cuando nadie lo veía.


Se alisó entonces el cabello que le cubría la frente
tomó aire
sopló suavemente sobre ellos


y echaron a volar.

Tan preciso y mágico como esto, El agua iluminada transcurre a través de mí con la serenidad calmada de los tardíos treinta que me aquejan y me ponen en la ruta del placer de estar aquí, hablando de Chávez y de Steve Mcqueen.

21 oct. 2010

EL AGUA ILUMINADA / Gabriel Chávez

El agua iluminada, que acaba de ser presentada en la Feria Internacional del Libro de Cochabamba, es la más reciente producción del poeta Gabriel Chávez Casazola.

El libro, editado por La Hoguera, reúne 23 poemas en castellano, siete de los cuales han sido traducidos al portugués por Pedro Sevylla de Juana y Nicolau Saiao, y cinco al italiano, por Mariela de Marchi.

Esta inusual edición acompañará al poeta en encuentros literarios de México, Italia y de otros países de Europa, donde ha sido invitado a participar el próximo año.

"Esa agua que lava la ceniza / de los ojos del mundo nos devuelve a cambio la entrañable capacidad de este poeta de resignificar los hechos más pequeños del día a día; las memorias heroicas que no queremos repetir y sólo celebramos o la escritura que acusa recibo de que existió el mundo y el poeta que lo inventa. Particularmente hermoso es el lugar que esta palabra da a la memoria, que nos lleva de la mano hasta ese anhelado sitio y tiempo donde y cuando había ilusión", expresó Mónica Velázquez sobre este nuevo trabajo de Chávez.

Gabriel Chávez. (Sucre, 1972). Poeta, escritor y periodista boliviano. Publicó los libros de poesía: Lugar Común (1999) y Escalera de Mano (2003). Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas y están recogidos en antologías y publicaciones nacionales e internacionales, como Agulha de Brasil, 400 Elefantes de Nicaragua, Triplo V de Portugal y La Otra de México. Ha participado en numerosos encuentros y festivales de poesía en el país y fuera de él, e impartió talleres del género en universidades y centros culturales. Publicó además un libro de ensayos y otro de crónica periodística; tiene cuentos de publicación dispersa y editó una vasta Historia de la Cultura Boliviana en el siglo XX (2 vol., 2005 y 2009), reconocida como el Libro Mejor Editado del año 2009 por la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz. Ha cuidado asimismo la edición crítica de varias obras clásicas de autores nacionales. El Estado boliviano le concedió la Medalla al Mérito Cultural por su labor intelectual. Reside en la ciudad de Santa Cruz desde el año 2006.

21 sep. 2010

DEMONÍACO AFÁN: LECTURAS DE POESÍA LATINOAMERICANA / Mónica Velásquez

El próximo martes 28.09 a las 19 horas se presentará Demoníaco afán. Lecturas de poesía latinoamericana, de Mónica Velásquez, en el auditorio del Espacio Patiño (avenida Ecuador 2503, La Paz).

La publicación, editada por Plural y la Universidad de Pittsburg, consta de "seis ensayos comparativos en el que se incluye un poeta boliviano y uno o más latinoamericano, para poner nuestra poesía en diálogo con otras", explicó la autora. Además, agregó, "se incluyen tres ensayos teórico-críticos para pensar la lectura de poesía".

Entre los poetas estudiados se encuentra: Eduardo Mitre, Juan Carlos Orihuela, Marcia Mogro, Humberto Quino Márquez, Eduardo Nogales y Blanca Wiethüchter.

Demoníaco afán "pretende subsanar una desconexión entre la poesía boliviana y la latinoamericana por medio de diálogos o puentes entre unos y otros gracias a un tema, un lenguaje, una actitud o una causa comunes".

9 sep. 2010

LA LECTURA DE POESÍA / Ramón Rocha Monroy

Es curioso que la poesía sea el género más estrechamente ligado a la facilidad de jugar y fantasear propia de los niños, pero que la lectura de poesía no sea una preferencia en los programas oficiales de educación. Como decía Rafael Alberti, la poesía es la manera de recuperar la inocencia perdida. Las iluminaciones de la poesía son destellos de esa alma primigenia y colectiva de la cual los niños son antenas y transmisores explícitos. Una ventaja adicional, pues se trata de un ejercicio de la memoria antes que de la escritura, no estimula sin embargo a los dómines de la Reforma Educativa a estimular la lectura de poesía.

Lo peor es que los niños acceden al conocimiento de la poesía más mema y envejecida, como las Fábulas, los lloriqueos a la muerte de la madre o los versos cívicos, pero nadie quiere enseñarles un buen poema de Borges o Neruda, de Nicanor Parra o de Eduardo Mitre, que quizá los conquistaría para siempre al mundo de la lectura.

En cambio qué auge artificial tienen la saga de Harry Potter o del Señor de los Anillos, es decir la prosa fantástica de un folklore existente o inventado, pero remoto y ajeno. En lugar de recurrir al embrujo de la musicalidad del verso, se prefieren recursos más bien visuales, porque sólo se consolidan con el auxilio del cine multimedia, abundoso en efectos virtuales.

Juan Manuel Argüelles dice que vivimos en un mundo de prosa, que no sólo es prosaico en sus experiencias, sino también en sus modelos de lectura. "La poesía, dice, es un género que muchos juzgan complejo y a veces inextricable, y, sin embargo, si hiciéramos una encuesta entre los lectores ya formados, podríamos saber que una gran proporción de ellos descubrió la lectura por medio de la poesía y no siempre en un libro de poemas, sino en algún compendio, en cierto manual o en los mismos libros de texto donde unas pocas palabras lo deslumbraron y lo hicieron ver el mundo de otra manera."

A veces la poesía irrumpe en la vida de los jóvenes gracias a la iluminación que produce el primer amor. Irrumpe y se queda, así sólo fuera como un hermoso recuerdo hecho de palabras ligadas al amor. La primera amada nos produce eléctricos estremecimientos ligados a esos cortocircuitos que provoca la lectura de la buena poesía.

Los dómines de la educación formal no suelen examinar las consecuencias de dar a los niños lo que Argüelles llama "textos estéticamente vacíos". Se les hace comprar libros de autores de best sellers, en lugar de confiarles obras inmortales confiando en su inteligencia, su capacidad de comprensión y de asimilación estética. No es lo mismo un niño que lea la cojuda serie de El Caballo de Troya, que un adolescente que ha sufrido el encuentro con El lobo estepario, de Herman Hesse. Aquél es un ser insatisfecho en busca de otras formas de acceder a la estética o a la pura diversión. Éste en cambio se ha enriquecido con su primera crisis de soledad, que lo signará por el resto de su vida. Cuánto más si a un adolescente le damos la lectura de la poesía de William Blake o le enseñamos a comprender "El cuervo", de Poe.


Ramón Rocha Monroy. (Cochabamba, 1950) escritor y periodista. Su novela El run run de la calavera (premio Guttentag 1983) integra una lista de 15 novelas que seleccionó una reunión de 40 expertos convocados por el Ministerio de Culturas. Ha publicado también las novelas ¡Qué solos se quedan los muertos!, Potosí 1600, Ladies Night, La casilla vacía (premio Alfaguara 1997), Ando volando bajo (premio Guttentag 1996) y Allá lejos. Es columnista de Los Tiempos, Opinión y La Prensa.

Texto publicado con autorización del autor.

7 sep. 2010

ESCRITURA CONQUISTADA / Floriano Martins

El pasado mes de junio se presentó Escritura conquistada. Conversaciones con poetas de Latinoamérica (Fundación editorial El Perro y la Rana, y el Ministerio del Poder Popular para la Cultura de Venezuela). El libro (que tuvo una primera edición en 1998) reúne en dos tomos más de 50 autores de 20 distintos países, generaciones, tendencias y estilos.


"¿Cómo, después de una declaración así en un libro como éste, seguir pensando que las poesías nacionales son solamente eso? El libro sin embargo va más lejos y se adentra en las poéticas de los autores, en lo que ellos piensan de la poesía y la labor del poeta en el mundo, y en ese abierto campo surgen fértiles paralelismos y fecundas oposiciones. Se termina con ello, de una vez por todas, de desdibujar la distancia mientras que se delinea claramente la silueta de cada poeta, de cada tradición: las fronteras se transforman en contornos", se pregunta y responde el autor mexicano Manuel Iris.

Entre los escritores que integran el diálogo se encuentran Gary Daher y Eduardo Mitre (Bolivia), Francisco Madariaga y Susana Giraudo (Argentina), Enrique Gómez-Correa y Pedro Lastra (Chile), Carlos Germán Belli y Javier Sologuren (Perú), entre muchos otros.

Floriano Martins (Brasil, 1957), poeta, ensayista, traductor y editor. Se ha dedicado en particular al estudio de la literatura hispanoamericana, sobre todo en lo que respecta a la poesía. Desde el espacio que creó en el año 2000 de la revista electrónica Agulha –actualmente Agulha Hispânica–, ha intentado reconocer, en el escenario múltiple de la cultura contemporánea, las más valiosas individualidades, iluminando las zonas oscuras imputables a las editoriales brasileñas.

2 ago. 2010

PASOS Y VOCES / Eduardo Mitre

Este mes se presentó Pasos y voces. Nueve poetas contemporáneos de Bolivia, de Eduardo Mitre, editado por Plural. El autor y poeta hace notar que este libro se suma y complementa su anterior El árbol y la piedra (1986). Los reunidos son: Hilda Mundy, Yolanda Bedregal, Juan Cristóbal MacLean, Eduardo Nogales, Rubén Vargas, Vilma Tapia, Benjamín Chávez, Mónica Velásquez y Jessica Freudenthal.

Consultado en una entrevista, Mitre dijo sobre la publicación: "mi lectura trata de dar una descripción y una interpretación de los temas y experiencias que comunican, así como del lenguaje o estilo de cada poeta. Asimismo, preservando su singularidad, establecer un tejido de relaciones —hecho de analogías y diferencias— entre las obras, tanto al interior de la poesía boliviana como en el ámbito de la poesía universal. Pero hay una rasgo que diferencia a este libro: la (dis) continuidad cronológica".

Y ante la consulta sobre la forma en que reconoce el punto de inflexión entre el modernismo y la vanguardia en la literatura boliviana, el autor respondió: "Es evidente que el modernismo prevalece en nuestra poesía hasta casi la segunda mitad del siglo XX, a través de la obra de Franz Tamayo. Incluso un libro como Cifra de las rosas (1956) de Oscar Cerruto trasluce esa impronta modernista. Sin embargo, hay inflexiones, como ciertas facetas o “aristas” de  la obra de Gregorio Reynolds,  en quien la imagen, la imagen insólita, concebida a la manera que la entendió la vanguardia, juega un rol preponderante.  Otro punto de inflexión,  no de ruptura, sería José Eduardo Guerra con Estancias (1924), por su lenguaje, aunque vertido en formas tradicionales, más bien coloquial, despojado y opuesto al deliberadamente culto del modernismo decimonónico. Pero inflexiones más radicales se dan en la década de los treinta. Me explico volviendo al inicio de este dialogo: Pirotecnia de Mundy plasma  una poética claramente vanguardista, tanto por la exaltación de la imagen o  metáfora como por su lenguaje en prosa, a la manera de las greguerías de Ramón Gómez de la Serna, quien sin duda ejerció una influencia decisiva en nuestra autora. Pero al lado del libro de Mundy, se debe mencionar Naufragios, de Yolanda Bedregal, publicado —hermosa coincidencia— el mismo año (1936)  de Pirotecnia. Algunas piezas del libro de  Bedregal son, aun dentro de su carácter marcadamente narrativo,  poemas en prosa. Es más: ese mismo año –sorprendente coincidencia— María Virginia Estenssoro publica El occiso, un impresionante poema en prosa. Conclusión (recién ahora y aquí lo veo y digo de modo claro): la poesía de vanguardia en Bolivia la inauguran tres mujeres."

Eduardo Mitre. (Oruro, 1943). Estudió Derecho en la Universidad Mayo de San Simón (Bolivia). Actualmente radica en Estados Unidos, donde se doctoró en la Universidad de Pittsburgh con un trabajo sobre la poesía de V. Huidobro. Es docente y poeta. Ha publicado los libros de poesía: Morada (1975), Ferviente humo (1976), Mirabilia (1979), Desde tu cuerpo (1984), El peregrino y la ausencia (1988), La luz del regreso (1990), Líneas de otoño (1993) y Camino de cualquier parte (1998)

19 jul. 2010

3º DÍAS DE POESÍA / Sucre

Hasta el 2 de agosto está abierta la convocatoria a los poetas que deseen participar del 3ª Festival Internacional Días de Poesía (Sucre, Bolivia). El encuentro se llevará a cabo del 21 al 24 de septiembre próximos en la ciudad de Sucre (por si no quedó claro).
La convocatoria establece el envio de un mínimo de 10 poemas, con tema y forma libres. Los textos deben ser presentados por triplicado, a doble espacio, impresos por una sola cara y en papel tamaño carta. Los mismos deben estar acompañados por un CD con los trabajos en word. A la vez, se solicita en sobre aparte los datos de contacto (fotocopia de documento, correo electrónico y teléfono). Todo debe ser remitido a:
Atte. Samanta Orihuela
“DIAS DE POESIA”
CASILLA POSTAL 6465
La Paz - Bolivia
Los autores seleccionados formarán parte de la programación y, también, serán incluidos en la publicación anual que edita el Festival.

23 feb. 2010

VIAJE DE NARCISO / Gary Daher

Un adelanto ansioso, antes de terminar la lectura... El último libro del escritor Gary Daher fue presentado en el Festival Internacional de Poesía Bolivia 2010. Editado por Plural (La Paz, Bolivia).

"... un viaje al origen de las cosas, a su conciencia, y qué es un poema sino la conciencia de las cosas". Gabriel Chávez.

22 feb. 2010

ENTREVISTA / Gary Daher

Por: Óscar Gutiérrez Peña*

En una de ésas, vivir no es ni más ni menos que realizar un viaje. Venimos del misterio y hacia él volvemos, enriquecidos, quizás, por esta breve temporada en la Tierra que solemos llamar: ‘vida’.

Pues bien, de todos los viajes posibles, aparentemente hay uno especialmente importante: el viaje interior, que es aquél en cuyo recorrido podríamos llegar al conocimiento supremo: “el conocimiento de nosotros mismos”.

Gary Daher, escritor multifacético (ha resuelto con solvencia los desafíos que plantean la poesía, la novela y el ensayo), recientemente presentó su libro número catorce, un poemario con el sugestivo título de Viaje de Narciso (editorial Plural, 2009).

En él se describe (o por lo menos se intenta) el narrar de la única forma posible, es decir, mediante la poesía, algo que muchos intuimos y que pocos nos animamos a realizar: una sistemática, profunda y audaz inmersión en las profundidades de nuestra alma, a riesgo de encontrarnos allí con Dios o con el diablo (que, para el caso, son apenas dos ojos de una misma mirada).

Recostado en mi cama, paseaba intrigado por estas páginas y de pronto tropecé con una frase luminosa: “…y el cielo nace por todas partes”. Eso lo decidió todo. Tenía que conversar con el autor. Y así fue.

- ¿Qué es Viaje de Narciso?
- Es un libro de poesía. Construido como está con poemas, no se restringe a la unidad que naturalmente posee cada uno de éstos, sino que intenta construir un universo que en realidad es un viaje por el mundo interior.

- ¿Todos somos como Narciso, es decir, todos estamos enamorados de nosotros mismos o, peor aún, de la imagen de aquello que creemos ser?
- Sí, todos somos Narciso, y si no despertamos moriremos enamorados de nosotros mismos, aun a sabiendas que ese “nosotros mismos” es una población corrupta y alocada cuyo griterío permanecerá acaso más allá de la muerte física.

- ¿Y cómo creés vos que nos despertamos de esa torpe ilusión?
- La conciencia es hija de la noche. Y la noche, utilizando las percepciones de Jaime Saenz, en este caso, viene a ser como el espacio del cuerpo. Todos los obstáculos del cuerpo, que son los obstáculos de la vida, convocan a la noche, que vive en el espacio psicológico del cuerpo.

Pero todos los obstáculos no existen para disminuirnos o abatirnos. Si uno se da cuenta de la realidad verdadera, entonces se da cuenta de la noche, pero no todos la perciben.

Ahora bien, descubriendo la realidad de la noche en nosotros nace la necesidad de la luz, para que estas dificultades sean y deban ser tomadas como desafíos que sirven para crecer.

Estos impedimentos cotidianos se convierten entonces en verdaderos trampolines que nos conducen al hombre nuevo, al hombre rebelde, al hombre auténtico que duerme profundamente en nuestro interior.

Ese hombre debe despertar y levantarse para transformarse en una herramienta útil para el Ser, que aparece en todo su esplendor cuando se recibe la conciencia despierta. Cosa nada trivial y nada fácil…

- ¿Puede la poesía revelar las ‘verdades últimas’ de la vida?
- Sí, la poesía es la lengua de lo trascendente. Cuando se dice un poema hay algo que se mueve adentro. E inclusive sin saber qué es lo que se mueve nos sentimos tocados por algo superior que generalmente tampoco sabemos definir. Y aun cuando los poetas estén ciegos, harán de mensajeros, pitonisas, capaces de decir sin decir lo indecible.

Hay libros de todo tipo: fundacionales y prescindibles, esenciales y banales. En lo que a mí respecta, sé que Viaje de Narciso pertenece a la primera categoría, porque: “Sólo entonces/de repente/ todo cambia/ el mundo entero se hace tuyo/eres feliz/ -como si alguien podría descifrar esa palabra-/ y el cielo nace por todas partes.


* (La Paz, 1970). Poeta, periodista y docente en Comunicación Social. Texto publicado con autorización del autor.

2 ene. 2010

PRIMER FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA BOLIVIA

Director: Benjamín Chávez
Lugar: La Paz / Oruro
Fecha: 8 al 13 de febrero
Invitados: Jorge Boccanera y Laura Yasan, de Argentina; Roberto Echavarren, de Uruguay, y Nadia Prado, de Chile; entre muchos otros poetas nacionales e internacionales.

El programa completo está publicado en el BLOG del Festival.